Kodak sigue tirando del hilo de la nostalgia y esta vez lo lleva directo a principios de los 2000. Su popular Charmera, la cámara llavero que se vende en formato blind box, estrena Millenium Edition con una carcasa que homenajea a las point-and-shoot de aquella época, aunque su ADN venga de más atrás, del mítico Kodak Fling de 1987.
La gracia sigue estando en la sorpresa. Cada caja esconde uno de siete diseños de aire retro que no descubres hasta abrirla. Seis ediciones básicas se reparten a partes iguales con una probabilidad de 1 entre 6 (verde metálico, naranja, rosa y los clásicos plata y negro), mientras que una secreta en acabado liquid metal se esconde con una rareza de 1 entre 48. Para los que no quieren jugársela hay una opción Whole Set que junta seis cajas sin repetidos, colando la secreta en lugar de una básica si aparece.
Por dentro monta un sensor CMOS de 1.6MP y un objetivo equivalente a 35mm con apertura f/2.4, graba vídeo hasta 1440 x 1080 a 30 fps y pesa solo 30 gramos. Suma cuatro marcos nuevos y siete filtros pensados para recrear el procesado de color de las digitales de la época, con efectos tipo tubo de televisión, una interfaz de reproductor de vídeo antiguo y tonos como Coral, Honey, Teal o Violet Pixel. Estética Y2K, mecánica de blind box y dos ciclos de nostalgia trabajando a la vez.
Ya está en preorder en la web oficial de Kodak, con envíos previstos para mediados de julio de 2026.







