Travis Scott sorprendió recientemente con una elección poco habitual en su muñeca: un Seiko calculadora vintage, modelo C515, lanzado en los años 80.
Se trata de un reloj digital de cuarzo con caja de acero y brazalete metálico, cuya característica más distintiva es el teclado numérico integrado bajo la pantalla LCD. Una calculadora completamente funcional incorporada en el propio reloj, reflejo de una época en la que la tecnología visible era parte del atractivo.
El C515 pertenece a esa generación de relojes que simbolizaban innovación accesible y diseño práctico. Líneas rectas, botones marcados y una estética claramente ochentera que hoy se percibe como retro, pero con mucha personalidad.
En el mercado de segunda mano puede encontrarse alrededor de los 400 o 500 dólares, dependiendo del estado. Una pieza histórica, técnica y reconocible, que demuestra cómo ciertos diseños digitales siguen teniendo vigencia décadas después.





